La Republica Gastronomica de GIPSY CHEF Avatar

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Gazpacho y chubasquero…suenan parecido, ¿no?.

Le duela a quien le duela, chirríe el que quiera para mi hoy es el día perfecto para zumbarse un gazpacho. Con el tiempo loco como anda aun hay tomate del bueno      -poco pero bueno- y ya que esto del cambio climático de las pelotas parece no traer mas que cosas malas, habrá que intentar buscarle la cara amable aunque esté escondida.

     

No creo en la atemporalidad de los platos. Si hay producto y te lo pide el cuerpo ¿porque no una sopa fría en otoño?. Después de un verano petado de gazpachos por todas partes a ver donde encuentras hoy, 19 de octubre, un lugar donde sacien un antojo de este pelo. Y ya ni hablar de las mil y una combinaciones y permutaciones del susodicho. De fresas, de sandia, de ciruelas, de pintalabios, esmalte de uñas… con que sea rojo vale. Llámame soso, yo con el de toda la vida soy feliz. Como mucho, para vestirle de fiesta sin usar maquillaje, una picadita cachonda y santas pascuas.

Si quieres hacer el gazpacho con el que estoy soñando, lo primero asegúrate que puedes conseguir un buen tomate -si no es así  aborta la misión, una retirada a tiempo es una victoria!!-. Si los has conseguido, perfecto!!…palmas y zapateo para celebrarlo y manos a la obra. Procura que esté bien maduros, no son para una portada de Voge así que si tienen algún golpe o no son la Schiffer tomatera no sufras.

No te voy a dar “cantidades para 4 personas”, me parece una soberana chorrada, las personas son como las bofetadas y paso de que tus expectativas cuantitativas no lleguen o se pasen. Con lo que te propongo te saldrá una jarra de las de toda la vida, y después tu mismo podrás calcular cuanto necesitas para cebar a la prole.

Necesitas 3 tomates grandes, un pepino, medio pimiento rojo, medio pimiento verde una cebolla mediana -tierna/de figueras/dulce-, un diente de ajo, una rebanada grande de pan de pueblo duro como un peñasco, un vaso de buen aceite de oliva, vinagre, agua y sal

Mi única manía es la de pelar los tomates, me cae como un tiro la piel y para mi gusto el resultado es cojonudo, mas laborioso pero cojonudo. Los pelas, los cortas en plan grosero y repites la maniobra con el pepino, la cebolla, los pimientos, el pan, el ajo y lo tiras todo en un bowl, una olla o cualquier cacharro sin agujeros -yo lo hago directamente en el vaso del blender y me ahorro limpiar de más-. Ponle sal, un chorrito de vinagre y remueve a mano o cucharón hasta conseguir un pastiche colorido con olor a huerta. Ya casi estás. Entra al campo el aceite, todo el vaso, sin miramientos, otro meneo y lo completas con agua casi hasta cubrirlo. Aqui está la madre del cordero. Puedes tirar de ansiedad y triturarlo al instante, o ser paciente y dejarlo reposar en la nevera un par de horas, tres o toda la noche…yo me quedo con las doce horas pacientes, se nota un huevo!! lo que era un batiburrillo de cosas se convierte en un todo mágico después del descanso.

     

Ponte las gafas de operar y tritúralo sin piedad. Ya está listo y a la temperatura perfecta. ¿Que te gusta mas líquido?..agua, ¿mas acidito?…vinagre, ¿está soso?…ponte las pilas y échale sal, ¿que no te gusta?… cambia de blog.

       

Así está de miedo. Para que esté de muerte la picadita cachonda al canto!!. Esta es la que mas me pone. Pica pimiento rojo, aceitunas negras de Aragón, unos trocitos de pan duro y unas anchoas…chorretón de aceite, hojas de albahaca y a volar tan alto como hayas soñado.

Que fácil lo de ser feliz cuando eres rico…por mas que no tengas un duro.

GAZPACHO Y CHUBASQUEROOOOO!!!!

     

                  

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Ultima parada: “Menu de escandalo y traca final”

Entramos en la recta final del “Cocinando Tour Asturias 2012”!!!. Han sido dos semanas intensas, de mucho trabajo, mucha carretera… y lo que es mas importante mucha cocina y muchas satisfacciones. Todo está superando mis expectativas, un buen rollo extremo, producto impecable, escenarios de lujo…hasta el tan mal afamado clima de mi tierra nos está regalando la mas amplia de sus sonrisas. Definitivamente el Tour está teniendo “estrella”, soy un tipo afortunado!!!.

He querido despedirme de Asturias en un lugar muy especial, que reúne todos los “porqué”s de haberme embarcado en esta aventura, el pequeño paraíso de Yolanda en San Tirso de Abres: La Finca Amaido.

Animales campando a sus anchas, un huerto ecológico ejemplar, una casona de aldea alucinante, bosque, paz y mas bosque… Y al frente de esta gran familia, Yolanda. Ejemplo vivo de que la tierra es del que la trabaja, sea hombre, mujer, alto, bajo…Un escenario de lujo para firmar el punto y a parte a esta experiencia alucinante. La caravana de iulusiones para reponer fuerzas…cual será elproximo destino??…¿conoces algun paraiso? ayudame a conquistarlo, el buzón de sugerencias esta abierto. Solo tienes que ponerte en contacto conmigo aqui: buscandounparaiso@gipsytour.gaiaysofia.com y la magia hará el resto…

Salud !!!!

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"Cocinando Tour 2012"… Asturias , Republica Gastronómica.

Desde canijo me ha llamado mucho la atención el tema de las bandas de rock, y sobre todo las giras -el que no haya tenido alguna vez el sueño de girar por el mundo guitarra a cuestas de escenario en escenario que tire la primera piedra!!!-. Por suerte o por desgracia no tengo oido, solo orejas, asi que queda totalmente descartada la osadía de ni tan siquiera empuñar una guitarra. Pero, ¿y si cambiamos la guitarra por parrillas y fuegos de leña y los escenarios por rincones alucinantes donde poder hacer el “Gipsy” y compartirlo con vosotros?… Me ha faltado tiempo para subirme al carro de la ilusión e inventarme algo de lo que estoy seguro surgirán un millón de momentos inolvidables… Cuatro fechas en cuatro lugares increibles de mi tierra; un monton de producto local y mucho fuego del de verdad. Todos juntos cocinando y compartiendo todo lo que no se puede cuando hay una maquina de por medio… Os dejo con lo que importa, queda presentado de manera oficial el “Cocinando Tour 2012”. Navegad a vuestras anchas por el cartelito, está lleno de sorpresas. En estos días seguiré contando al detalle el porque y el como de esta nueva “locoaventura” maravillosa. Salud!!!

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Tengo que agradecer de corazón a Pablo Cesar “el programador sin códigos”, a mi hermano del alma Jorge -un artista como la copa de un pino, siempre dispuesto a darme una mano con todas mis locuras-, a los chicos de Gaia y Sofia, especialmente a Sebastian-que aguanta estoicamente todas mis chifladuras- y por ultimo, y no por eso menos importante, al mago del objetivo afilado, Mr Andres Locatelli que, aunque va de bólido, siempre saca un hueco para echar un cable. Cuatro grandes sin los que esto no seria mas que otra locura escrita en una servilleta usada. Gracias!!

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Antojos familiares…

"Como me gustaría comer una tarta de espinacas de mi mamá"…un día si y otro…también, me despierto con este tipo de "indirectas", de las que -mitad por amor mitad por deformación profesional- me resulta tremendamente complicado escabullirme. También es cierto que disfruto de estos "antojos" como el que más, sobre todo en dos momentos: el de la preparación -en el que me devano los sesos para conseguir darle una vuelta de tuerca al "antojo" sin irme al carajo- y el del momento en que esos antojos pasan el test de calidad familiar -aunque, dicho sea de paso, no es precisamente un paseo veneciano; vivo con dos críticos  gastronómicos de la leche-.

Todas las recetas tienen algo, un toque especial, un ingrediente, una manera de mover, un orden que las distingue del resto de primas -mas o menos cercanas- poniéndoles el apellido: “de + el nombre del artista”. Si te olvidas de ese “no se que, que que se yo” a la hora de complacer un “antojo”, estas perdido. Es como ir a buscar a tu sobrino al colegio y volver con otro crio que se le parece bastante…un desastre total. Por muy guapo y majete que sea el niño en cuestión tu herma@ te cuelga de un pino.

El de la tarta de espinacas de mamá Aurorita es un clásico. Una fina capa de azúcar dorada y crujiente sobre la tapa es el toque que le da el apellido. Teniendo en cuenta esto, y con un poco de sentido común, el éxito está casi garantizado. Como bien sabéis los que me conocéis, mi abuela siempre vuela sobre mi cocina para dar su toque. No tengo recuerdo de haberla visto nunca cocinar espinacas, pero hacia una masa de empanada para echarse a llorar. Sencillez, economía doméstica y sabor todo en uno. No lleva mas de 10 minutos tenerla lista y el resultado es impecable.

Ella mezclaba en un bowl:

2 tazas de harina trigo -para esta receta cambio una por harina integral de espelta-, un huevo, un vaso mitad vino blanco mitad aceite de girasol -puede ser oliva, sésamo sin tostar, manteca de cerdo…o mezcla, a gusto del consumidor-, media nuez de levadura fresca, una cucharadita de sal y otra de azúcar. Todo junto y sin miramientos, a excepción del azúcar y la levadura que las mezclaba en una tacita de leche tibia antes de juntarlas con el resto de ingredientes. Cucharón en mano y a remover hasta que te pida meterle mano. La masa tiene que quedar manejable, suave y nunca pegajosa. Si no se despega mas harina, y si queda seca un poco de leche. Se amasa 5 minutos y a reposar tapada en un lugar calentito hasta que coja vida y empiece a crecer - 40 minutos a ojo de pollo tuerto-.

La abuela Carmen no tenía ni puñetera idea de lo que era una vitro, pero dominaba a la perfección las bondades del hogar de carbón. Estoy convencido que gran parte de la grandeza de esta masa era el reposo al lado de aquella maquina de cocinar felicidad. Como no soy mi abuela ni tengo cocina de carbón, lo que hago es dejarla en la ventana tapada y al sol si es verano, o al lado de la chimenea si es invierno.

El relleno es de cosecha propia y varía cada vez que a la “jefa” se le antoja recordar el plato de mamá - que aburrido sería hacerlo siempre igual, ¿no?-. Hoy he mezclado un manojo de espinacas -picadas y salteadas un minuto con un diente de ajo-, 2 huevos, 4 ó 5 cucharadas de ricota,un puñado de uvas pasas y un trozo de queso chedar rallado que ya estaba pidiendo pista hace rato. Hasta aquí sigue siendo “la tarta de espinacas de mamá Aurorita”, pero lo que no os había dicho es que los apellidos y sus toques se pueden -y deben- ir sumando, así que para agregarle el “de Gipsy Chef” tendréis que ponerle al relleno un buen toque de canela. El resto no tiene demasiado misterio. Estirar la masa para forrar el molde, ponerle el relleno, tapar y pintar con huevo batido. 180º en la parte media baja del horno durante unos 35 minutos y a pasar el test de calidad familiar!!….uy!!me olvidaba de Aurorita!!… antes de entrar al horno le espolvoreas el azúcar y queda bautizada. Et voilà !!! La “tarta de espinacas de mamá Aurorita” de Gipsy Chef.

PD1. Esta vez hubo quorum entre los críticos…exito total!!! yeahhhh!!!!.Estoy seguro que a la abuela Carmen le habría encantado.

PD2. Si te sobra masa, la vuelves a trabajar un par de minutos, haces una bola y la dejas tapada reposando hasta la noche. Sacala tal cual y horneala a 180º unos 30 min…ya tienes pan para la cena.

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A falta de pan… “regalos piloto”

A veces me da el punto de regalar. No hablo de grandes cosas, en el sentido material de la palabra. Me refiero cosas de valor subjetivo y de difícil cálculo. Yo los llamo: “regalos piloto”.

Puede ser una postal de rastrillo con cinco palabras sueltas o un pensamiento agradable, franqueada a la antigua con sus cuatro días de viaje para recorrer a penas 50 km. Una receta, paso a paso, ilustrada sobre una servilleta que termina en un buzón -no necesariamente conocido-… Pueden ser muchas cosas que solo valen tiempo.

¿El porqué de este pronto?… la mayor parte de las veces el motivo no existe o es incierto… quizá las ganas de compartir, o la necesidad de liberar de ideas esta cabeza tan llena, vaya “usté” a saber…

Pero a veces el porque existe. De repente me acuerdo de alguien y le quiero agradecer, o simplemente decirle “estoy aquí y me acorde que estas allá”.

Este fue un “me acordé que estas allá”, con un poco de “¿estas comiendo bien?”    -esta pregunta es retórica, lo hace y muy bien, me consta- y un mucho de “gracias Hernan por ser tan iluso y tan contagioso”…

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