La Republica Gastronomica de GIPSY CHEF Avatar

Publicaciones etiquetadas como pablo

16 Notas

Gazpacho y chubasquero…suenan parecido, ¿no?.

Le duela a quien le duela, chirríe el que quiera para mi hoy es el día perfecto para zumbarse un gazpacho. Con el tiempo loco como anda aun hay tomate del bueno      -poco pero bueno- y ya que esto del cambio climático de las pelotas parece no traer mas que cosas malas, habrá que intentar buscarle la cara amable aunque esté escondida.

     

No creo en la atemporalidad de los platos. Si hay producto y te lo pide el cuerpo ¿porque no una sopa fría en otoño?. Después de un verano petado de gazpachos por todas partes a ver donde encuentras hoy, 19 de octubre, un lugar donde sacien un antojo de este pelo. Y ya ni hablar de las mil y una combinaciones y permutaciones del susodicho. De fresas, de sandia, de ciruelas, de pintalabios, esmalte de uñas… con que sea rojo vale. Llámame soso, yo con el de toda la vida soy feliz. Como mucho, para vestirle de fiesta sin usar maquillaje, una picadita cachonda y santas pascuas.

Si quieres hacer el gazpacho con el que estoy soñando, lo primero asegúrate que puedes conseguir un buen tomate -si no es así  aborta la misión, una retirada a tiempo es una victoria!!-. Si los has conseguido, perfecto!!…palmas y zapateo para celebrarlo y manos a la obra. Procura que esté bien maduros, no son para una portada de Voge así que si tienen algún golpe o no son la Schiffer tomatera no sufras.

No te voy a dar “cantidades para 4 personas”, me parece una soberana chorrada, las personas son como las bofetadas y paso de que tus expectativas cuantitativas no lleguen o se pasen. Con lo que te propongo te saldrá una jarra de las de toda la vida, y después tu mismo podrás calcular cuanto necesitas para cebar a la prole.

Necesitas 3 tomates grandes, un pepino, medio pimiento rojo, medio pimiento verde una cebolla mediana -tierna/de figueras/dulce-, un diente de ajo, una rebanada grande de pan de pueblo duro como un peñasco, un vaso de buen aceite de oliva, vinagre, agua y sal

Mi única manía es la de pelar los tomates, me cae como un tiro la piel y para mi gusto el resultado es cojonudo, mas laborioso pero cojonudo. Los pelas, los cortas en plan grosero y repites la maniobra con el pepino, la cebolla, los pimientos, el pan, el ajo y lo tiras todo en un bowl, una olla o cualquier cacharro sin agujeros -yo lo hago directamente en el vaso del blender y me ahorro limpiar de más-. Ponle sal, un chorrito de vinagre y remueve a mano o cucharón hasta conseguir un pastiche colorido con olor a huerta. Ya casi estás. Entra al campo el aceite, todo el vaso, sin miramientos, otro meneo y lo completas con agua casi hasta cubrirlo. Aqui está la madre del cordero. Puedes tirar de ansiedad y triturarlo al instante, o ser paciente y dejarlo reposar en la nevera un par de horas, tres o toda la noche…yo me quedo con las doce horas pacientes, se nota un huevo!! lo que era un batiburrillo de cosas se convierte en un todo mágico después del descanso.

     

Ponte las gafas de operar y tritúralo sin piedad. Ya está listo y a la temperatura perfecta. ¿Que te gusta mas líquido?..agua, ¿mas acidito?…vinagre, ¿está soso?…ponte las pilas y échale sal, ¿que no te gusta?… cambia de blog.

       

Así está de miedo. Para que esté de muerte la picadita cachonda al canto!!. Esta es la que mas me pone. Pica pimiento rojo, aceitunas negras de Aragón, unos trocitos de pan duro y unas anchoas…chorretón de aceite, hojas de albahaca y a volar tan alto como hayas soñado.

Que fácil lo de ser feliz cuando eres rico…por mas que no tengas un duro.

GAZPACHO Y CHUBASQUEROOOOO!!!!

     

                  

13 Notas

Enseñame la pasta!!…

Hoy alguien se empeñó en convencerme que la pasta fresca, una de las cosas mas sencillas y alucinantes que parió madre, es algo complicado y tremendamente laborioso. 
Juró y perjuró necesitar dos horas entre reposos, amasados mil, y un montón mas de sandeces, que según él, son imprescindibles para que el resultado sea “ottimo”, por lo que él prefiere comprarla hecha…le habría regalado un contundente: “menuda chorrada!!”; pero como no había tanta confianza, preferí grabar este vídeo.
Aun guardo como oro en paño el recuerdo de la primera receta que me enseñaron en la escuela de hostelería. ¿Os imagináis que era?. Bingo!! una increíble pasta fresca. El mas grande de los MAESTROS que he tenido nunca, nos demostró como convertir en cinco minutos un huevo y un puñado de harina en oro de “taitantosmil” quilates. 

Ese fue el día en que aprendí que menos es más…aunque tardara casi diez años darme cuenta. Y es que, si no fuera por aquella pasta y su maestro, hoy probablemente seguiría jugando a complicarme la existencia, o lo que es peor, aceptaría “big mac” como animal de compañía y Buitoni como “pasta ottima”.


PD. Si aun hay alguien que le sigue pareciendo “laborioso” -vamos, algún vago crónico- está el método ”express”… de momento me lo guardo.

5 Notas

Membrillo, aeropuerto, cerveza…

      

Como no podía ser de otra manera, detrás de esta receta también hay una historia, o mejor dicho, dos historias que se cruzan para dar lugar a una tercera que ya conocéis

Todo empieza con una llamada de teléfono. 

"Pablo, soy tu madre…" -con voz agitada, poco usual en la reina de la tranquilidad-

"Si, ya se mamá, tu nombre me sale en el teléfono. ¿Que pasa?…"

"Pasa que me han vuelto a perder la maleta, pero no la de la ropa, la buena, con todos los quesos, fabes y 2Kg de membrillos del huerto de tu primo. Los quesos y las fabes…bueno, pero los membrillos eran los últimos, los mejores del año…seguro que los confunden con peras duras y los tiran a la basura"

"Vamos por partes, ¿tu no llegabas mañana?…"

"No, si llegara mañana no te estaría llamando desde el aeropuerto hijo… Hoy es 22"

Como siempre, tenia razón. Era 22 y yo me había olvidado. Para colmo de males en 3 horas había quedado con Andrés para dar una vuelta por el bosque y grabar algo…

"Bueno, espérame en la cafetería que voy a buscarte"

"Ya sabes que por mi es igual hijo, voy en tren, autobús o lo que sea, pero es que los membrillos…"

"No te preocupes voy para allí"

Y es cierto, mi madre nunca me deja que la vaya a buscar, le encanta venir cargada de comida, regalos para Teo y mil cosas…Su felicidad es directamente proporcional al numero de medios de transporte que se tenga que pillar para llegar a mi casa. Pero esta vez los membrillos mandaban.

Veinte minutos de coche. Me encuentro con mi madre. Había puesto en jaque a medio aeropuerto por los dichosos membrillos -y digo dichosos por la dicha de tener una cuidadora tan fiel y abnegada…-. Su versión de cara a la galeria distaba mucho de la realidad sin ser del todo mentira. Palabras textuales: “la maleta estaba llena de regalos de gran valor emocional y económico”. No pude evitar reírme mientras lo escuchaba, a lo que mi madre respondió con voz pícara: “ssshhhhh!! no te rias, que si les digo que hay fruta y queso no la buscan ni de coña”. Volvia a tener razón. Ultimo cartucho, si no estaba allí podíamos darla por perdida. Había conseguido que un policía me acompañara a una sala llena de maletas y paquetes para ver si estaba requisada por error, con tanta suerte, que el policía era Toto, un antiguo compadre de correrías nocturnas de mis primeros años en Barcelona, un perla de los que entran pocos en un kilo. Encuentro tipico de dos truhanes que hace bastantes mas de 300 noches que no perrean juntos. Recuerdo de batallitas, que si estas mas delgado, que sabes de este y del otro…un poco de puesta al dia, y zasca!!, la pregunta del millón: “¿aun no te has cansado del pueblo, no echas de menos Barcelona?”. Os voy a evitar la respuesta. Como de costumbre, nada de lo que dije pareció convencerlo.

Llegamos a la sala en cuestión. Un Everest de bultos, y justo al pie de la montaña… La maleta de “mater” con 100 vueltas de plastico y su inconfundible banderita de Asturias colgando. “Tengo que revisarla antes que te la lleves, es el “procedimiento”…ya sabes”. Me hubiera sonado mas propio de Toto un “a medias con lo que haya compadre?”, pero las cosas cambian, la gente cambia y algunos hábitos si que hacen monjes. Abrimos la maleta, y ahi estaba el tremendo alijo coronado por la “dichosa” fruta. “Ostia, membrillos!!” dijo Toto. “Desde que murió mi abuela que no veia uno. Preparaba un dulce con cerveza que era bestial para la resaca…”. Como no, le tiré de la lengua. Me contó que su abuela, de origen alemán preparaba el dulce de membrillo con cerveza tostada. No recordaba bien como lo hacía -ni bien ni mal diría yo. Estoy seguro que mientras su abuela lo cocinaba el estaba durmiendo la mona- pero le atribuía propiedades milagrosas contra el mal beber, o mejor dicho, contra el mal despertar después del mucho beber, sobre todo si aun estaba caliente. No doy mucho crédito a su teoría. La creo mas producto del efecto placebo de una buena comida de la abuela que de lo terapéutico del dulce.


Ya de camino a casa, con el botín a buen recaudo, le pedí a mi madre que me contara como cocinaba mi abuela el dulce de membrillo.

A la receta de mi abuela -a base de cítricos, canela, membrillo y azúcar- le faltaba gracia, y el dulce de la abuela de Toto, tenia gracia pero le faltaba la receta. Era fantástico!. Andrés me estaba esperando con los trastos de grabar en el bosque, y yo acababa de descubrir un tesoro entre la aduana del aeropuerto y mi camino a casa. 

El resultado impecable, y el tema de la resaca lo dejo en vuestras manos. El que tenga valor o ganas, que se la agarre bien gorda y haga la prueba. Eso si, a condición de contarlo todo con pelos y señales. Aquí os dejo la receta:

Pela y saca el corazón de 1 Kg de membrillos. Reserva las pieles y los corazones en la nevera. Mezcla la carne de membrillo, con el zumo de la naranja y el limon, sus cascaras y el azúcar.. Esto lo vas a tener que dejar reposar a temperatura ambiente durante al menos 12 horas. Si lo haces en un bote de cristal, podras disfrutar de la geología del proceso… si no es así, pierde romanticismo, pero el resultado no varía.

Al día siguiente, te lo cargas todo en la mochila y agarras el camping gas. Busca un lugar tranquilo y alejado de ciudades y coches. Al igual que con el tema bote de cristal, no es imprescindible para que salga un buen dulce, pero ayuda ser feliz. 

Comprobarás que el bote se ha llenado de liquido, eso esta realmente bien, si no fuera así, probablemente la hayas cagado con la espera. Menos de 12 horas, NO.

Vuelca todo el contenido en una olla alta, ponlo a fuego fuerte. Cuando tome vida y arranque a hervir, le echas las peladuras y los corazones -van a ser los responsables de que el dulce quede compacto- y la rama de canela.

A partir de aqui, paciencia. El membrillo empezará a cocinarse, y, poco a poco, el liquido se irá espesando hasta convertirse en algo muy oscuro y denso. Es el momento de la cerveza. Vuelve a subir el fuego y cocínalo rabioso hasta que vuelva otra vez a la textura densa. Si ves que el membrillo esta suave ya lo tienes.

Mi abuela lo pasaba todo por el pasa purés (retirando solamente naranja, limón y canela). La ventajas de este método?: no necesito enchufe y puedo pasarlo todo junto sin retirar las pieles ni los corazones. La textura es mas basta, pero el brillo y el sabor son incomparables. Importante pasarlo en caliente, si se enfría estas en problemas.

Si lo vas a hacer con turmix, te recomiendo que a demás de retirar los cítricos y la canela, saques las pieles y los corazones. Este método es mas rápido, la textura mas delicada, y aunque pierde brillo el sabor es bueno.

Tuesta una rebanada de pan, un chorro de aceite de oliva y unta el dulce. Si el cielo existe debe oler parecido…

Para 1 Kg de membrillos:

- 700gr de azúcar moreno. Mas de esto me empalaga, menos, a gusto. 

- 1 naranja.

- 1 limon

- 1/2 cerveza tostada

- 1 rama de canela

- Una hogaza de pan y café o té para acompañar.

     

 

  

Me gusta